4 abr. 2009


Vivo en un ojo... lleno de ojos que me miran y me juzgan.

Se acercan los bordes afilados de la tormenta, que da vueltas alrededor ajena a una, y siento en la piel los fríos cortes que me asesta el agua que corre en ella...
Se le suma el viento helado de la memoria que todo lo guarda y arremete con los reproches...

Si una vive dentro del ojo del huracán y su aparente calma...
Si una vive tragando ficticias calmas desde hace tiempo...
¿Cuanto se supone que debe tragar más?
¿Cuanto se supone que aguanta el cuerpo?

...




Publicar un comentario